Según Goethe, desde que nació el arte de imprimir libros, podemos hablar sobre dos historias del arte: la de entonces y la de a partir de ella. Y entre las dos, la diferencia es fundamental. Esta división es, ante todo, aplicable a la historia del diseño del libro, o diseño editorial y tipográfico.
Antes de la invención de la imprenta, los antecesores se conformaban -mencionando los casos más prominentes- con el papiro de los egipcios, las tablillas de los mesopotámicos, el pergamino de los helenistas, los códices medievales. Los volúmenes y los libros eran privilegio de los poderosos, el acceso a ellos dependía de la voluntad de su dueño. El trabajo era producto de diseñadores, escribas e iluminadores, todos anónimos. Hoy por hoy, no sabemos nada sobre ellos como creadores personales, sino que llamamos a tal o cual códice según el lugar o taller monástico o palatino, donde vieron la luz. Algunas veces también el nombre está determinado por el que mandó a hacerlo o aquél a quien pertenecía el taller.
Estos libros era hermosos e inaccesibles. Viéndolos, todo el mundo medianamente bibliófilo siente el deseo de tenerlos, como frente a algo imposible de poseer, en nuestras bibliotecas, los libros centenares o miles, unos hermosos, otros hasta podemos decir directamente feos, pero todos son testigos de que algo cambió profundamente. Podemos tenerlos. Podemos leerlos.
Las indicaciones y procedimientos que son expuestos a continuación, funcionan a partir de la versión CS de Adobe Illustrator.
Para introducir texto en el área de trabajo, el software ofrece tres métodos: en un punto, dentro de un área y a lo largo de un trazo.
• El texto de punto es una línea de texto horizontal o vertical que empieza en el punto donde se hace clic (con la herramienta texto seleccionada) y que se expande conforme se introducen caracteres. La línea se amplía o se reduce al editarla. Este método de inserción de texto es útil para añadir unas pocas palabras a la pieza. Teniendo en cuenta que estamos trabajando con poco volumen de texto, recomendamos trabajar a partir de este método.
Panel Carácter Nos permite aplicar opciones de formato a nuestro texto. Para poder visualizarlo debemos ir al menú Ventana > Texto > Carácter (Window>Type>Carácter), o con la combinación de teclas abreviadas ctrl.+T
Por defecto, el panel Carácter sólo muestra las opciones utilizadas con mayor frecuencia. Para ver todas las opciones, seleccionar Mostrar opciones (Show Options) en el menú Opciones, o hacer clic en el triángulo doble que se encuentra a la izquierda en la ficha del panel para pasar de un tamaño de visualización a otro.
A. Fuente B. Variable de fuente C. Tamaño de fuente D. Kerning E. Escala horizontal F. Desplazamiento vertical G. Interlineado H. Interletrado I. Escala vertical J. Rotación de caracteres K. Idioma L. Opciones
Mantener proporciones Illustrator permite mediante la combinación de teclas evitar la deformación de los signos al modificar su tamaño.
Con la herramienta selección, manteniendo click sobre el objeto en uno de los manejadores del cuadro delimitador, presionando al mismo tiempo shift, y moviendo el mouse, el objeto modifica su tamaño en forma proporcional.
Convertir a curvas En esencia, convertir a curvas, significa transformar un texto editable a una forma editable (puede ser manipulado al igual que cualquier otro objeto gráfico). Hecho esto, la fuente utilizada no es necesaria para visualizar en pantalla o imprimir esa parte del documento.
Esta herramienta, puede ser de mucha ayuda, así como también puede ocasionar problemas sin retorno.
Consejos:
-Convertir todo el texto a curvas puede ser un problema. Mantener el texto editable les va a permitir poder realizar modificaciones o correcciones de último momento o en cualquier instancia posterior sobre el contenido del mismo.
-Aconsejamos guardar adicionalmente el archivo que contenga el texto editable si es que deciden convertir todo a curvas.
-Los signos de la fuente, al ser convertidos a forma, tienden a ensancharse, con lo cual suelen aparecer efectos no deseados en la impresión.
Guardar documento En el menú Archivo>Imprimir (File>Print) podemos acceder al panel de impresión; desde allí, en el cuadro superior donde se selecciona la impresora destino (Printer), se debe seleccionar Adobe PDF. Luego le damos a Imprimir (Print) para guardar el archivo.
De este modo no es necesario convertir todo el texto a curvas, evitando un mayor tamaño de archivo, y proporcionando una impresión acorde al peso tipográfico original.